“Estancia ideal con unas vistas increibles!”
Nos gustó mucho la habitación. Era la suite familiar con vistas a la Torre Eiffel, solo fue por una noche, pero mereció la pena las vistas nocturnas de la torre encendida. La cama de matrimonio era cómoda, el sofá cama no era tan cómodo, pero para una noche estuvo bien. El baño pequeño pero justo, buena la temperatura y presión del agua. Ubicación ideal con el metro en la puerta del hotel. Entorno tranquilo y agradable. La atención y el trato tanto en recepción como durante el desayuno fue excepcional.
